A cualquier sitio que vayas encontrarás un leonés, dicen aquellos que no dejan de asombrarse de la presencia de paisanos nuestros en los lugares más insospechados. De aquí o de ultramar. Pero llegar al harén de Su Alteza Imperial El Jalifa de Tetuán (Marruecos) en 1917 y encontrar que los servicios médicos corren a cargo de una mujer medico (que apenas eran una docena en toda España) y que esta sea de Vegacervera ya riza el rizo. Pero lo era, allí estaba la poseedora de otra biografía realmente impresionante: Nieves González Barrio, nacida en la localidad de las famosas Hoces en 1894. «He tenido la gran fortuna de nacer pobre. Mi infancia y primera juventud transcurrieron en un pueblo pequeño de la provincia de León (Vegacervera). Mi madre, maestra, ganaba 500 pesetas al año; mi padre, de un talento nada común, una laboriosidad infatigable y una honradez a toda prueba, trabajaba sin descanso para sacar adelante a sus nueve hijos con un modesto comercio que tenía establecido», escribía ella misma en la revista nacional Blanco y Negro.