MANZANEDA DE OMAÑA: La correspondencia contra la soledad:...

La correspondencia contra la soledad:
Qué pensará el cartero que llega a Ariego de Abajo (un pequeño pueblo de la comarca leonesa de Omaña en el que, durante el invierno, queda tan sólo un habitante) cuando tiene que llevar una carta que remite la Casa Real Española? Ese único habitante es José Rodríguez Valcarce, Pepe el de Ariego para el común de los mortales. Vive solo en un precioso caserío señorial que fue construido en el siglo XIII, y que siempre fue propiedad de su familia, igual que un viejo molino que enseña con orgullo a las visitas.

La lectura es la gran pasión de Pepe. La lectura y también la escritura. Concretamente se podría decir que es el género epistolar el que más le gusta cultivar.

Desde la elegante decadencia de su caserón, Pepe coge cada día el periódico buscando protagonistas. Un día encontró, por ejemplo, que Balduino y Fabiola habían visitado León, y no dudó en coger papel y pluma para escribirles agradeciendo su visita. Los Reyes de Bélgica le respondieron. Desde entonces, son muchos, variados y poderosos los personajes que se cartean con Pepe. Guarda como tesoros las cartas en las que Aznar, Fraga o los Reyes de España le responden agradeciéndole los buenos deseos que expresa en sus cartas. Por encima de todos ellos, Pepe guarda con especial recelo las cartas que llegaron del Vaticano después de haberse dirigido a uno de sus ídolos: Juan Pablo II. El más reciente de sus tesoros es la carta en la que Benedicto XVI le agradece la enhorabuena que Pepe le envió desde Ariego. También se la dio, por ejemplo, a Felipe y Letizia, por su reciente paternidad, y también le respondieron