Lisardo, cómo me gusta que desde tierras tan lejanas recuerdes las rememoranzas de tu pueblo con tanto cariño, sentimiento y con ansias de regresar. Ojalá llegue el verano en un suspiro y podamos coincidir de nuevo, después de algunos años sin vernos. Recuerda que la distancia no es el olvido. Tu lo demuestras muchas veces desde que has tenido oportunidad de conocer la página de tu pueblo (bueno, perdón, tu pueblo está unos kilómetros más al sur), al menos en el que te criaste, que no el de nacimiento.
Un abrazo muy fuerte para todos vosotros.
Un abrazo muy fuerte para todos vosotros.