Ha merecido la pena estar en la
Fiesta de
San Cipriano. Hace años que no me divertía tanto. Estuvo genial. De nuevo volvimos a encontrarnos unos cuantos. Y es que esta fiesta se vive más intensamente que la del
verano.
La vispera, el día 15: la
hoguera. Emoción al ver a las nuevas generaciones siguiendo con la
tradición, cantando las canciones de siempre. Por cierto que se esmeraron mucho en hacer la hoguera, espectacular. Seguidamente, cenar todos juntos el chorizo, las costillas asadas, el queso
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