Después de unas cortas vacaciones por
mar Baltico, hoy he estado en
Bonella con un calor que no es muy normal por aquellas queridas tierras. Debajo de un cerezal y un
nogal había establecido un
casino, que pena me dio no poder participar en el pues mis deberes me llamaban en otro sitio. Los cerezales tienen una buena cosecha pero lo malo si no cambian es que vamos a tener que
comprar unas gafas de aumento, da la impresión que este año no quieren que nos atragantemos con ellas por no ser capaces de
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