Yo creo que cada quien es quien es y no debe renunciar ni a sus raices ni a sus antepasados. Así mismo, digo también que nada tiene que ver el pasado con la realidad presente. Muchos de los nacidos en Pola, incluido yo que nací en el mismo centro neurálgico del pueblo, las casas del Ayuntamiento, poco o nada tenemos que ver con lo que hicieron nuestros antepasados. Merecemos y exigimos respeto para todo el personal, sea de la ideología que sea, puesto que nadie en este mundo está en posesión de la ... (ver texto completo)