La mayoría de las veces eran las mujeres, las chicas o los niños del pueblo los que pastoreaban los ganados en los montes del entorno. En esta ocasión Ermelinda y Lidia acompañaban el rebaño de cabras. Las dos muchachas de 20 y 18 años salen detrás de la manada, la retienen al lado de la Iglesia, hasta que llegan todas las cabras de la pequeña aldea.
— ¿Por qué no las llevamos hoy por los rastrojos hasta las Demonda? Y después por ladera que hay detrás de los prados de las Fuentes y los Huelmos ... (ver texto completo)
— ¿Por qué no las llevamos hoy por los rastrojos hasta las Demonda? Y después por ladera que hay detrás de los prados de las Fuentes y los Huelmos ... (ver texto completo)
jajajajaaaaaaaaaaaaa que bueno Dany!