Ya brilla la aurora fantástica, incierta,
velada en su
manto de rico tisú,
¿por qué, niña hermosa, no se abre tu
puerta?
¿por qué, cuando el alba las
flores despierta
Duermiento estás tú?
Llamando a tu puerta, diciendo está el día:
"yo soy la esperanza que ahuyenta el dolor"
El ave te dice; "Yo soy la armonía".
Y yo, suspirando, te digo; "alma mia,
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