A lo largo de este camino florecieron las órdenes monásticas que huían de Al-Andalus: el Valle de Mena llegó a contar con dieciséis monasterios, en Las Merindades existieron aposentos monacales, (San Ginés de Loma de Montija) donde daban a los peregrinos un guiso llamado patatas calderonas, quedándose los lugareños con el sobrenombre de calderones, Pedro Alba relaciona al menos diez monasterios en la Montaña de Boñar (Historia de la montaña de Boñar: 1864. P. Alba), la mayoría de ellos ya referenciados ... (ver texto completo)