No todo se acaba, no todo se olvida y hay cosas que deberían acabarse y cosas que deberían ser olvidadas. Desgraciadamente no ocurre así y seguimos “cachondeándonos” de nuestra dejadez, de nuestro egoísmo, de nuestra envidia, de nuestro rencor heredado y de nuestra indiferencia. Con éstos ingredientes solo podemos tener un pueblo tan rancio como se refleja en muchos de los comentarios de éstas páginas. ¿No tenemos otros valores en Villacidaler? Yo no me conformo con ver al pueblo dentro de 50 años ... (ver texto completo)