Son días los que se avecinan, que sin darnos cuenta, solemos poner unos kilillos o sin llegar a ello, sí que aumentamos un poco el michelín o reducimos el paso de las arterias sin enterarnos. Son tan suculentas y tentadoras las viandas de estas
Fiestas que el que más y el que menos, pica y después del día uno, todo son propósitos de la enmienda y dolor de contricción y dietas por doquier que ninguna hace efecto o si lo hace, enseguida volvemos a recuperar lo perdido con sorpresa e incredulidad.
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