"Un feligrés, tan viejo como amable, me hace saber que es la más milagrera que se conoce. Dígoselo yo. Hace milagros a montones. Hízolos siempre, pero antes más. Cuando era yo un rapaz, venía aquí a las
ferias gente de lejísimos, de arriba y de abajo, de Omaña y del Bierzo."
"Por allí, por
Asturias, los
montes somedanos son muy arriscaos y resulta que a un paisano se le marchó el macho por uno de aquellos barrancos abajo y él empezó a gritar
Virgen de Carrasconte, Virgen de Lazao, Virgen del Carbayo,
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