Para los promotores de la Comunidad Autónoma de Castilla y León, las provincias de León y Castilla se sienten castellanas aunque en León había tensiones centrífugas debido a su situación periférica y sus estrechos vínculos con Asturias y Galicia. Consideraban que no debía construirse una región bajo principios históricos ya que el verdadero hecho diferencial castellano no había que buscarlo en la historia sino en "la pobreza, la desatención, la incultura, que dan como resultado el estado agónico ... (ver texto completo)