No es bueno que el hombre esté solo
Ellos, los perros, nunca son el problema pero sí se acercan muchas veces a la solución. Cuando a ellos se les achaca el problema alguien ha mentido por el
camino, ha pervertido la genética, ha cambiado la
historia.
Ellos nacieron para ser libres y
amigos y en aras de la
amistad han renunciado a la libertad, han aceptado ser los generosos de la pareja y caminan atados a una cadena, defendiendo siempre “a quien conmigo va”, parando cuando él se detiene, viendo
... (ver texto completo)