LA BAÑEZA / Sucesos
Los robos de matanzas domiciliarias se extienden a la comarca del Órbigo
Un vecino de Gualtares también denunció el hurto de la carne en un molino
El último robo de matanza casera tuvo lugar en un molino que estaba en desuso.
L. C. / León
Al robo de matanzas domiciliarias en varios hogares de la comarca bañezana y en otros puntos de la provincia producidos a lo largo de las últimas semanas, se suma un nuevo caso en la zona del Órbigo, concretamente en la pequeña localidad de Gualtares donde, al parecer, los asaltantes se llevaron las carnes del cerdo y otros alimentos que sus propietarios tenía almacenados en un inmueble de segunda residencia.
Como se recordará, el asunto fue desvelado por La Crónica el pasado 10 de enero y, según las fuentes a las que recientemente ha tenido acceso este periódico, parece ser que han aparecido nuevos casos que están siendo investigados por las fuerzas del orden tras las denuncias efectuadas por algunos de los propietarios que han sido objeto de la ‘visita’ de los ladrones.
Según indicaron fuentes vecinales de Benavides de Órbigo, municipio al que pertenece la pedanía de Gualtares y que se encuentra a escasos kilómetros del lugar de los hechos, el propietario de la matanza sustraída no se encontraba en la noche del asalto en la localidad, lo que provocó que hasta el día siguiente no echaran en falta sus bienes cuando accedieron a la vivienda y vieron los desperfectos.
Las mismas fuentes apuntaron a que el inmueble que fue objeto del hurto es un molino en desuso en cuanto a las labores agrícolas se refiere y que tampoco se encuentra ocupado como vivienda permanentemente, aunque sí es bastante frecuentado por sus propietarios, motivo por el que servía de almacén para las carnes que, al parecer, se llevaron los asaltantes un día de madrugada, entre ellas varios productos alimentarios guardados en un congelador.
Aunque se desconoce si todos estos casos tienen alguna relación entre sí, se da la circunstancia de que en San Feliz de Órbigo, pedanía de Villares, otro vecino denunció la desaparición de varias joyas y objetos de valor el mismo día en que se produjo el robo de la matanza en Gualtares.
Los robos de matanzas domiciliarias se extienden a la comarca del Órbigo
Un vecino de Gualtares también denunció el hurto de la carne en un molino
El último robo de matanza casera tuvo lugar en un molino que estaba en desuso.
L. C. / León
Al robo de matanzas domiciliarias en varios hogares de la comarca bañezana y en otros puntos de la provincia producidos a lo largo de las últimas semanas, se suma un nuevo caso en la zona del Órbigo, concretamente en la pequeña localidad de Gualtares donde, al parecer, los asaltantes se llevaron las carnes del cerdo y otros alimentos que sus propietarios tenía almacenados en un inmueble de segunda residencia.
Como se recordará, el asunto fue desvelado por La Crónica el pasado 10 de enero y, según las fuentes a las que recientemente ha tenido acceso este periódico, parece ser que han aparecido nuevos casos que están siendo investigados por las fuerzas del orden tras las denuncias efectuadas por algunos de los propietarios que han sido objeto de la ‘visita’ de los ladrones.
Según indicaron fuentes vecinales de Benavides de Órbigo, municipio al que pertenece la pedanía de Gualtares y que se encuentra a escasos kilómetros del lugar de los hechos, el propietario de la matanza sustraída no se encontraba en la noche del asalto en la localidad, lo que provocó que hasta el día siguiente no echaran en falta sus bienes cuando accedieron a la vivienda y vieron los desperfectos.
Las mismas fuentes apuntaron a que el inmueble que fue objeto del hurto es un molino en desuso en cuanto a las labores agrícolas se refiere y que tampoco se encuentra ocupado como vivienda permanentemente, aunque sí es bastante frecuentado por sus propietarios, motivo por el que servía de almacén para las carnes que, al parecer, se llevaron los asaltantes un día de madrugada, entre ellas varios productos alimentarios guardados en un congelador.
Aunque se desconoce si todos estos casos tienen alguna relación entre sí, se da la circunstancia de que en San Feliz de Órbigo, pedanía de Villares, otro vecino denunció la desaparición de varias joyas y objetos de valor el mismo día en que se produjo el robo de la matanza en Gualtares.