miércoles 18 de abril de 2012
De guajes, rapaces y mozos… de épocas pasadas
Desde que nuestras madres y abuelas se quedaron en estao, como seguían trabajando en las tareas domésticas y en el trabajo agrícola, nosotros, desde su matriz, empezamos a vislumbrar cómo era aquella vida exterior llena de esfuerzo. Nuestras madres omañesas no tuvieron ningún reconocimiento
médico durante el parto, tampoco conocían el sexo de sus futuros hijos, pero echando mano de la sabiduría popular preveían, observando
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