Mi querida niña, eres una campeona, no hay mejor enfermera que tú, tan cariñosa y buena gente. Estoy feliz de haberte conocido. Muchos besos tesoro, y ya sabes de ahora en adelante te quiero ver por aqui.
Que majo tu padre siempre ahi, al pie del cañón. Dale besos a todos los tuyos