Hay que partir desde la distancia que existe entre pegar y castigar.
Para el/la que pregunta ¿Cómo conseguir que esa parte de la
juventud que usa la violencia la abandone si no tiene castigo? Se puede educar castigando, nunca pegando. Yo opino que, es más fácil abandonar la violencia educando y no pegando.
Yo nací en el año 1957 y también sufri los golpes del cura ¿qué tiempos? y, después, tampoco podías decirlo en
casa, porque te pegaban más. Te decian ¿el cura te ha pegado? tiene razón, para
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