9. Un día ‘out door’

Al menos un día a la semana tienes que hacer ejercicio fuera de casa. Para oxigenarte, para variar tu entrenamiento, para ponerte nuevas metas y poder hacer más ejercicio aeróbico. Si no tienes ninguna máquina de entrenamiento o no has podido caminar durante la semana, es obligatorio que salgas a moverte. Camina, corre, patina, monta en bici, juega al tenis, sal al campo… lo que quieras pero hazlo durante al menos una hora.
8. Un día detox

Para favorecer la pérdida de peso y volumen, te pedimos que un día a la semana o al menos un par de cenas, comas fruta. Las fresas y las uvas son un excelente depurativo natural típico de la estación. De esta manera dejarás que tu estómago descanse, tu hígado y tu riñón se limpien, y tu metabolismo emplee como energía las grasas acumuladas. Utiliza también la fruta para compensar comidas cuando te hayas excedido demasiado y como tentempié entre horas. Por la mañana, antes del desayuno, ... (ver texto completo)
7. Después de cenar

Un pequeño paseo después de cenar, sumado a las dosis de ejercicio que has hecho durante el día, te asegura no sólo mantener las calorías a raya sino ¡fulminarlas! Si no puedes salir a caminar, evita tumbarte inmediatamente en el sofá (busca cualquier excusa para moverte, aunque sea poner una lavadora) y, sobre todo, evita irte a dormir si no quieres todo lo que has cenado se acumule en tus puntos débiles.
6. Antes de cenar

Lo ideal es añadir a tu día un poco más de ejercicio aeróbico. Con volver caminando a casa después del trabajo o salir a dar una vuelta para despejarte, lo habrás conseguido. Si tienes en casa alguna máquina de ejerció cardiovascular, no dudes en dedicarle entre 20 y 30 minutos.

Pecho. También es el momento de trabajar los pectorales para lucir un escote bonito en Semana Santa. ¿Cómo? Haciendo flexiones, el ejercicio estrella para tu pecho y tus brazos, que trabajan en sinergia. ... (ver texto completo)
5. A media tarde

Llega el momento de hacer un break activo. Es el momento perfecto para tonificar los brazos, sobre todo la cara anterior, la que más delata la edad cuando llega el buen tiempo. Sólo necesitas una pesita o una botella de agua para hacer los ejercicios que te proponemos.

Tríceps. Ponte a cuatro patitas en el suelo o apóyate en un escalón. Coge la pesita con una mano y estira y flexiona moviendo sólo el antebrazo. Haz 3 series de 10-15 repeticiones con cada brazo.

Hombros. ... (ver texto completo)
4. La siesta

Lo sentimos, pero en este plan tenemos que suprimirte la hora de la siesta, si es que puedes echártela, o al menos pedirte que no te sientes nada más comer para evitar que lo que acabas de ingerir se acumule en forma de calorías. Si trabajas, da un paseo antes de volver a la oficina y no comas nunca delante del ordenador; ahora que llega el buen tiempo apúntate a la moda del tupper, busca un parque, toma el sol y camina. En casa, prohibido el sofá, ponte a recoger la cocina si es ... (ver texto completo)
3. Comida activa

Antes de comer, ¿por qué no una serie de sentadillas? Estos ejercicios moldean tus piernas y tu trasero. No tardarás más de 10 minutos y puedes hacerlas en cualquier sitio, incluso en el baño de tu oficina o en casa mientras vigilas la comida. ¿Cómo las hago? Abre las piernas el ancho de tus caderas, estira los brazos adelante y baja poniendo el peso en tus talones, como si te sentaras y te levantaras de una silla. Haz 20 repeticiones, luego abre un poquito más las piernas y haz ... (ver texto completo)
2. A media mañana: estírate

Estés donde estés, siempre puedes hacer unos minutos de estiramientos. Pero también necesitamos que te muevas y actives las piernas (no dejes pasar más de una hora sin moverte). Mira a tu alrededor: ¿qué puedes hacer para moverte? Subir y bajar unas escaleras, pasar la aspiradora, salir a hacer la compra, hacer 10 minutos de bici estática o… ¡bailar ¡

Tentempié. Una pieza de fruta fresca, 4 nueces, un puñadito de pipas de girasol peladas, un yogur desnatado, una ... (ver texto completo)
1. Buenos días

Nada más levantarte, lo primero que debe recibir tu estómago es un buen vaso de agua. Puedes añadirle un chorrito de limón exprimido si no te produce acidez. Después de esto, hay que mover el cuerpo para poner en marcha el metabolismo (tras la noche, con los niveles de glucosa al mínimo, quemarás el triple de calorías).

Idea estrella. Lo mejor sería salir a dar un paseo de al menos 20 minutos (si tienes un bebé aprovecha para sacarlo a pasear; si vas al trabajo, hazlo caminando). ... (ver texto completo)
¿Tienes poco tiempo para ir al ‘gym’? Con el plan que te proponemos que no hace falta que salgas de casa para conseguir el cuerpo que quieres.

Ser constante. Ésta es la clave para que tu Operación Semana Santa sea efectiva. Tienes tiempo de sobra para que ver los resultados y llegar estupenda a la temida prueba del biquini. Sólo te pedimos que sigas cada día el plan de ejercicios y hábitos que te proponemos. Y, si es posible, que lo mantengas, así te asegurarás mantener tu peso a raya y tus músculos ... (ver texto completo)
Operación Semana Santa: comida y ejercicio, no te hace falta la dieta, en Semana Santa lo conseguiras a base de pescadito y verduritas, con eso de que no se puede comer carne...
En cualquier caso, antes de preparar el bacalao, mejor probarlo para saber si aún está demasiado salado. Es importante retirar las espinas en crudo (es muy desagradable y peligroso encontrarlas en el plato). También hay que desescamarlo a conciencia: las tres “D” básicas del bacalao son: desalado, desespinado y desescamado. Y, a partir de ahí, el recetario es amplísimo: bacalao crudo, ahumado, marinado…, siempre cocinado o aliñado con su mejor compañero: el aceite de oliva.
Hoy en día, ajenos a las normas religiosas de antaño, los escasos restaurantes que todavía elaboran recetas de cuaresma lo hacen por atender a una clientela minoritaria y, sobre todo, por sacar partido a las virtudes gastronómicas de algunos potajes como la porrusalda, el potaje de garbanzos y bacalao, los cardos a la casera, etc. Es toda una tradición la realización de platos en que pescados y mariscos son los ingredientes principales. Las empanadas son un alimento completo, práctico y sencillo ... (ver texto completo)
Desde el punto de vista gastronómico, la tradición de cuaresma ha influido en el recetario de los pueblos que acogen la fe cristiana, si bien sus ingredientes han variado debido a las cambiantes consideraciones de los líderes de la Iglesia, a veces poco tolerantes, o por la fusión de costumbres culinarias.

Es en el siglo II cuando el Papa Víctor institucionaliza un "gran ayuno" cercano a las fechas de la pascua judía, y un ayuno comunitario en viernes y sábado santo. Un siglo más tarde, y tras ... (ver texto completo)
En la Edad Media, la influencia de la Iglesia Católica Romana y de la Iglesia Ortodoxa tuvo gran impacto en los hábitos alimenticios; el consumo de carne estaba prohibido durante casi una tercera parte del año para la mayoría de los cristianos, así como todos los productos procedentes de animales como los huevos y los lácteos (pero no así con el pescado), que eran generalmente prohibidos durante los periodos de Cuaresma y periodos de ayuno.

La Iglesia a menudo accedía a demandas de excepciones ... (ver texto completo)