Fuego en el monte
REFLEXIONES DESENFADADAS DE UN VIEJO CHICANO (6)

Son hermosas las hojas del acebo, con su verde intenso y de un blanco inmaculado eran sus rectas y tiernas ramas, una vez devorada su corteza por los dientes de roedor de los conejos. Mis tiempos de escolar lo atestiguan, cuando nuestro maestro se servía de ellas para poner coto a nuestras travesuras de colegiales.
Eran otros tiempos en que los rapaces teníamos otra fibra y, seguramente por eso, los métodos de nuestro maestro no se consideraban ... (ver texto completo)
Con la corteza del acebo se hace la liga para coger pajaros, ademas es el ramo del domingo de ramos que despues se solia colgar en el balcon, o poner en el desvan de la casa como medio de proteccion, cuando limpie el mio me encontre ramos de muchos años ha.
REFLEXIONES DESENFADADAS DE UN VIEJO CHICANO (6)

Son hermosas las hojas del acebo, con su verde intenso y de un blanco inmaculado eran sus rectas y tiernas ramas, una vez devorada su corteza por los dientes de roedor de los conejos. Mis tiempos de escolar lo atestiguan, cuando nuestro maestro se servía de ellas para poner coto a nuestras travesuras de colegiales.
Eran otros tiempos en que los rapaces teníamos otra fibra y, seguramente por eso, los métodos de nuestro maestro no se consideraban ... (ver texto completo)
Nos encantan los relatos, otra vez muchas gracias a l@s dos María.
Besines de las dos
REFLEXIONES DESEFADADAS DE UN VIEJO CHICANO (5)

Aquel crédulo sacerdote ya no era párroco residente en Sosas, creo atendía a la feligresía de este pueblo desde su sede en Vegarienza, pueblo en el que el río Cumbral rinde sus aguas al padre Omafía.
Clero aparte, la primera persona de Sosas que conocí, fue un hermano de mi abuela paterna, cuya corpulencia justificaba que se le conociera como el tío Evaristón, fumador empedernido que con frecuencia acudía a Rodicol para que otra de sus hermanas, ... (ver texto completo)
REFLEXIONES DESENFADADAS DE UN VIEJO CHICANO (6)

Son hermosas las hojas del acebo, con su verde intenso y de un blanco inmaculado eran sus rectas y tiernas ramas, una vez devorada su corteza por los dientes de roedor de los conejos. Mis tiempos de escolar lo atestiguan, cuando nuestro maestro se servía de ellas para poner coto a nuestras travesuras de colegiales.
Eran otros tiempos en que los rapaces teníamos otra fibra y, seguramente por eso, los métodos de nuestro maestro no se consideraban maltrato infantil. Hasta los padres hacían suya aquella máxima de "la letra con sangre entra".
En la fauna del valle, aparte el ganado doméstico, abundaban lobos, zorros, liebres, garduñas, tejones y en número escaso se pueden citar al corzo y al jabalí, no mencionando otras especies menos importantes y más comunes en otras zonas del pais. Cabe destacar que ni en nuestro valle, ni en los otros dos de la alta Omaña, nunca se ha constatado la presencia del conejo silvestre, no sé si por culpa de pertinaz mixomatosis o porque hasta este roedor desdeña nuestra tierra. Al citar al lobo, preciso es detenerse un momento con este gran depredador, que "no llena los ojos antes que la panza". Es animal que mata y mata antes de comenzar a devorar sus presas. Por otra parte es difícil imaginarse el estremecimiento que produce oir su aullido nocturno en las proximidades de los pueblos, especialmente cuando coincide con esas lóbregas noches invernales en las que la nieve es arremolinada por el viento que parece acompasar su silbido con el inquietante grito de la fiera.
En el mundo volátil, planeaban en el cielo "chicano", águilas y milanos, abundaba la perdiz roja y su congénere de menor tamaño y habitando en las alturas, conocida como la perdiz pardina. Un pájaro característico era una especie de cuervo pequeño, conocido como "chouva", amante también de las alturas, de las que descendía para prevenir a los lugareños de que se acercaba la nevada. La ya citada cabra llouca, el cuco, el pájaro carpintero y una variada gama de pajarillos, alguno muy hernioso como el conocido como lavandera, por su permanente sobrevolar los ríos en busca de insectos acuáticos. Esta colonia de pájaros propiciaba el lúdico entretenimiento que con bárbara fruición practicaban los rapaces: baltar los neales (destruir los nidos).
Aunque mamífero, en el mundo alado no faltaba el murciélago, considerado como pájaro de mal agüero. E interrumpiendo el discurso lógico de este relato, a estas alturas del siglo XXI, puede resultar extraño la práctica no infrecuente, al menos hasta la mitad del siglo anterior, consistente en comer los humanos la carne de las ovejas "toscas" (locas). Estas ovejas padecían una enfermedad, que según los lugareños era producida por un "bicho" que anidaba en sus cerebros. Se detectaba la enfermedad porque la oveja pastaba en un reducido espacio alrededor del cual giraba sin cesar. En más de una juerga de los mozos, se les cortaba la cabeza y se comía sin mas preocupación. ¿Sería el “bichito” esa extraña proteína conocida como prion, que en fechas recientes llevó la enfermedad de las vacas locas a que estas muriesen y por contagio causaran la muerte también a los humanos?
Puede ser que los del Ozeo fuésemos gentes de poco alcance, que según se decía era el antídoto de la locura.
¿Qué decir de la extraordinaria calidad de las truchas del Ozeo? Era la única población piscícola del rio y de alguno de sus arroyos afluentes, acompañada alguna vez por la nutria. La exquisitez de la trucha del Ozeo, era conocida internacionalmente, como tuve ocasión de comprobar en 1962, leyendo una prestigiosa guía turística francesa. Pero el Ozeo y afluentes era pródigo en esa especie tan común como es la rana, que si merece aquí mención es por la inexplicable ausencia de ella en el repertorio gastronómico de la zona.
Decir que abundan culebra, lagarlos y lagartijas, no es añadir particularidad alguna; si lo es la existencia menos común de la sacavera (salamandra) que por tener un cierto parecido con la lagartija, las gentes creían que pertenecían a la misma familia de pequeños reptiles. Alguien versado en la materia, me saco de tan craso error, creo recordar que me informó de que la sacavera era un batracio urodelo en cuya piel segregaba un ¿alcaloide? Veneno, poco peligroso para el hombre y para la mujer, claro, que gustaba de los ambientes húmedos y de la nocturnidad.
Esta información me liberó del miedo al animal que se expresaba con el dicho aquel ”mordedura de sacavera, saca pan y cera”. El pan se supone, para las plañideras y la cera para los cirios que alumbraban el ataúd del envenenado. Mas se justificaba la mordedura de la víbora que también contaba con su refrán: “Mordedura de víbora, toca las campanas y llora”. Ignoro como el mordido podía tocar las campanas, a muerto, por supuesto y mucho menos llorar después de "estirar la pata y regañar el diente", también singular sinónimo de muerte. Y en las fúnebres creencias destacaba el odiado escorpión que asimismo contaba con su leyenda: "mordedura de escorpión, busca pala y azadón".
Debe tenerse en cuenta que en los camposantos "chícanos", como en tantos otros, no existían nichos ni mausoleos, ¿también manejaba el azadón el muerto? ... (ver texto completo)
Hola Maria, los relatos cada vez mas interesantes. Besitos
Hola Maite, sigo con ellos.
jajajajajajaja ¿que dices alpujarreños?.... ¡al final todos moros!
Pero Alpujarreños Omañeses, que no es lo mismo que Alpujarreños solo.
Gracias María, por hacer de puente con ese fenómeno de Pío Luis Alvarez Martínez para que sus escritos nos lleguen con esa claridad y frescura como si de aguas límpidas del río Omaña en sus fuentes se tratasen.
Dale un abrazo con todo el agradecimiento y trsmítele el atrevimiento de exigirle, con todo el respeto, que exprima su memoria para deite de lectores y testimonio de Omaña.

Peña Valdevés.
Me encanta hacer de puente para que sus escritos nos lleguen a todos, y también de transmitirle a el todos vuestros comentarios. Un saludo.
Hola esta nevando un poco, Maria cuando hables con Pio preguntale por Hernesta de Rodicol, es una señora muy mayor y muy maja que creo es familia de Pio la llevaron a Asturias y me gustaria saber de ella gracias besos.
Hola N. B. O. hablé con Pío y le pregunté por esta señora que dices, dice que no sabe nada de ella desde que la llevaron para Asturias, que le gustaria pero que no hay forma, que eran buenos amigos, quien si tenía algo de parentesco con ella era la mujer de su hermano el que murió. Un beso.
MARIA, gracias por facilitarnos los relatos de Pio, muy interesantes.
Cuando hables con Pio, le dices que este mes de Enero hablando con unos clientes Argentinos me preguntaron como llegar a Rodicol, pues su abuelo habia emigrado a la Argentina, hablamos largo y tendido y resulta que tienen amistad con Pio, esta persona se llama Patricio Martinez.
Hablé con Pío y me ha dicho que estos parientes argentinos estuvieron también con el en Madrid, el abuelo de Patricio Martinez, era hermano de la madre de Pío y por lo tanto primo carnal de mi padre.
Pio, a mi me gustaria que nos hablaras de tu tio, el maestro de Cornombre,
En su epoca fue el impulsor de las obras publicas de Cornombre, gracias al respeto que le tenian, le seguian, despues de el se hizo la nada.
Tirso he hablado con Pío y le leí tu mensaje, ha dicho que algo nos preparrá.
Hola Maria, los relatos cada vez mas interesantes. Besitos
Pues si, resulta que nuestra sangre no es tan pura como nos parecia, hombres dioses, que anatema.
Dime de lo que presumimos y veremos nuestras carencias, ese afan de probar la hidalguia, la pureza de sangre, la castellania vieja.
Y ahora resulta que somos Alpujarreños, asi lo confirman los datos geneticos.
Bueno dias para tod@s, ¡lo que faltaba!
Buenas noches Cornombre! (ya no estoy)
Me estraña.
Buenas noches Cornombre! (ya no estoy)
Pues si, resulta que nuestra sangre no es tan pura como nos parecia, hombres dioses, que anatema.
Dime de lo que presumimos y veremos nuestras carencias, ese afan de probar la hidalguia, la pureza de sangre, la castellania vieja.
Y ahora resulta que somos Alpujarreños, asi lo confirman los datos geneticos.
jajajajajajaja ¿que dices alpujarreños?.... ¡al final todos moros!
Pues si, resulta que nuestra sangre no es tan pura como nos parecia, hombres dioses, que anatema.
Dime de lo que presumimos y veremos nuestras carencias, ese afan de probar la hidalguia, la pureza de sangre, la castellania vieja.
Y ahora resulta que somos Alpujarreños, asi lo confirman los datos geneticos.
En las reuniones generales de los concejos de la zona, a los de Villamor de Riello (Villademoros) no les permitian beber el vino con los demas en vaso de cristal o barro, lo bebian en vaso de cuerno, y que casualidad que fueron los ultimos en pagar el foro.