El agua de San Juan tiene virtudes terapéuticas para el ganado y la gente, al decir de las creencias populares: en todos estos pueblos se deja agua al sereno la noche de San Juan para aplicarla a ovejas, cabras y personas cuando tienen enfermedades de la piel. Asimismo, en algunos de ellos se baña el ganado a las doce de la noche en una poza cercana al pueblo. En este refrán, el «agua de San Juan» es mala para la agricultura: Como se verá en la huerta, nunca llueve a gusto de todos. Lo malo para ... (ver texto completo)