Mujer, el galán y afable caballero que amas
y el
dragón de piensa sinuosa y torturada que temes
es un monstruo bicéfalo capaz de las caricias más tiernas,
generador también de una violencia repentina y cruel.
Mujer, tu hogar es una caverna con hipoteca,
una guarida lóbrego y amargo de lunas eclipsadas
dónde estás ligada a una cadena de eslabones invisibles,
difícil de arrastrar, imposible de romper.
... (ver texto completo)