Un día, estando en la cantina un grupo de cuatro amigotes decidieron gastarle a Juan una broma pesada. Los ánimos estaban caldeados por el vino y, uno de los allí presentes que había trasegado más vino de la cuenta dijo:”debe ser una muy sonada, vamos a matarle la vaca. A ver que cara de imbécil se le queda.”
Después de discutir durante un buen rato sobre la conveniencia o no de llevar a cabo tan vil acción, el valentón artífice de semejante idea se encargó de ejecutarla. Salió de la cantina y ... (ver texto completo)
Después de discutir durante un buen rato sobre la conveniencia o no de llevar a cabo tan vil acción, el valentón artífice de semejante idea se encargó de ejecutarla. Salió de la cantina y ... (ver texto completo)