EL CUENTO DE LOS CHANCLEIROS
Bajaban por el Valle de Roan abajo, catorce cardadores y hombres ninguno. ¡Carajo! mira que te las cieño. Cuando, de repente, se encontraron con una partida de chancleiros que estaban tumbados pasando la noche a la sombra de unos chopos que había al borde del camino.
¿Qué hacéis ahí gente? Les dijo Félix el de Paula que era, como si dijéramos, el jefe de los cardadores. Uno de los chancleiros le respondió malhumorado: ¡Nosotros no somos gente! Somos una partida ... (ver texto completo)
Bajaban por el Valle de Roan abajo, catorce cardadores y hombres ninguno. ¡Carajo! mira que te las cieño. Cuando, de repente, se encontraron con una partida de chancleiros que estaban tumbados pasando la noche a la sombra de unos chopos que había al borde del camino.
¿Qué hacéis ahí gente? Les dijo Félix el de Paula que era, como si dijéramos, el jefe de los cardadores. Uno de los chancleiros le respondió malhumorado: ¡Nosotros no somos gente! Somos una partida ... (ver texto completo)