Oye, Yoli, esos cuadros los pintas tú? Me parece una auténtica pasada! ¡Qué maravilla! Yo mira, para eso de pintar sí que no he nacido.. ¡Pero qué envidia que me das! ¡Qué calladito te lo tenías!
No lo tenía callado, ya lo sabíamos, tu es que has llegado mastarde y no había salido el tema.