Miguel, buenos días. Como cambian los tiempos,
amigo. Antes de que este calecho tuviera vida, siempre que hablaba con la mi Delmina era ella la que me informaba acerca de novedades en
Canales. Ahora soy yo. De lo de la pobre Palmira me enteré aquí por La Fueya, ella aún no sabía nada cuando se lo comenté.