Esta mañana, según me levanté oí un estruendo que debió salir de mí, porque luego me sentí como más relajao. Míré un cuadro que tengo colgado en la pared y estaba el pobre Jesusín agarrao de la cruz a punto de irse al suelo. Que bárbaro....... en ese momento se me vino a la cabeza el bueno de Toño, el marido de Pilarina. Y es que somos humanos y hay veces que ciertas opresiones, no se pueden contener (ah, dejé la ventana abierta de par en par). Viva Canales ¡
Jajaja, presi, eres el mejor.