Charla por los codos, pone la cabeza como un tambor. Enlaza las conversaciones, la cosa es hablar. El día de su cumpleaños le puso su madre el disfraz de "princesa rosa" que le había comprado para carnaval y se pasó el día mas feliz que poco. Lo que no acaba de gustarle es soplar las velas... no sabemos porqué pero cuando le cantamos, coge unos berrinches..... ese momento no lo supera. A ver para el año que viene...