Acabamos la jornada y ahora unas horas de reposo.
Hace un viento que hay que agarrarse.
Mis mejores deseos de recuperación para los pachuchillos del Calecho y que nunca nos falte la energía necesaria para pedirlo cada día.
Haz bien, pero mira a quién, que ya dice el refrán, que quien da pan a perro ajeno, no se lo quita de encima, o algo así...