Nos quedamos con tu sonrisa y tu aire de buena gente maragata.
Descansa en paz, Vicky. Aunque no te hayamos conocido, Toño es nuestro mejor embajador y al hablar así de tí, todos nos hacemos cargo de tu calidad humana, querida.
Hasta siempre, Vicky ¡
Hasta siempre, Vicky ¡
La vida sigue y ahora toca ensayo. Hasta más tarde.