La virtud resplandece en las desgracias.
Si el semblante de la virtud pudiera verse, enamoraría a todos.
Yo honro con el nombre de virtud a la costumbre de realizar acciones penosas y útiles a los demás.
De virtud hay una especie, de maldad, muchas.
No es nada fácil abandonar la virtud; ella atormenta durante mucho tiempo a los que la abandonan.