Querido primo Emilio, una gran alegría tenerte de nuevo aquí con todos nosotros. Te echamos de menos, como no, pero sabíamos la causa y nos alegramos por tu más que justificada ausencia. Supimos de vosotros por Carmina. Te das cuenta que Teso más tesoro tenemos aquí? este personaje, desde luego, es oro molido. Es que vale para todo, oye. Que no nos falte nunca, por favor, lo pido al cielo con fervor. Bienvenido de nuevo a tu casa y sabes querido Emilio, que tu gente te sigue queriendo y valorando. Dale un beso a tu Encarna de parte de este calecho y un fuerte abrazo para tí.