Para nuestros pachuchillos y hoy por uno muy especial, con el que estoy seguro todo va a quedar en un susto. Además dentro de un ratín le pediré a nuestra Virgen por él y por todos. Estoy seguro de que muy pronto podrá seguir arrancando sonrisas.
Esta es nuestra vela de la esperanza y ella está de nuestro lado, por supuesto junto con NUESTRA VIRGEN DE LA PIEDAD. Tenemos motivos para seguir sonriendo y para seguir creyendo.