Después de beber vino, durmiendo junto al río
me quedé: y el sueño me corría vena a vena,
y el vino vena a vena me soñaba.
La siesta se extendía en mi cabeza,
me iba penetrando poco a poco,
y con el cielo azul se entraba por mi sangre.
El río silencioso corría por mi lado.
Y me fue despertando poco a poco,
corriendo por mi sangre,
soñándome la sangre vuelta vino. (...)
POEMA
me quedé: y el sueño me corría vena a vena,
y el vino vena a vena me soñaba.
La siesta se extendía en mi cabeza,
me iba penetrando poco a poco,
y con el cielo azul se entraba por mi sangre.
El río silencioso corría por mi lado.
Y me fue despertando poco a poco,
corriendo por mi sangre,
soñándome la sangre vuelta vino. (...)
POEMA