Los cuatro grandes de la banca -Santander, BBVA, Popular y Caixabank- lograron un beneficio conjunto de 9.695 millones en los nueve primeros meses de 2011, lo que arroja un descenso del 14% en relación al mismo periodo del año anterior y refleja el difícil entorno de crisis en el que operan, según datos de las propias entidades.