Por acordaros de mi
santo, tomaros lo que querais, luego ya veremos quien paga.
Amigo, tenía pensado ir a
comer hoy mismo un
cocido al Sorrento a tu salud.
El día lo pide, el menú es asequible y como te veo con ganas, pues ya veremos quien paga. El problema es que también friego mal.
Pasa un buen día, campeón.