Ya estoy en casita, el viaje bien salvo un trozo por los altos de la autopista que hacía viento y lluvia, claro que el que lo padeció fué Miguel que era el que conducía y por partida doble por la vuelta. Voy a ver que me hago de comer, luego os veo.
Me alegro por tí. Llamaremos a Miguel para ver si ha llegado bien, no sea que el viento lo haya arrastrado contra Riello..................