SIESTA EN EL CALECHO.
Y después de la comida agradable
cuando la tarde tranquila respeta,
en el calecho la soledad suave,
sujeta la puerta de esta ilusión.
Flores que se estampan en la pradera,
anuncian meses de gran atardecer
solamente tu abundas en la hiedra,
esa que te ha visto tan rápido crecer.
Paisanos que replican en tu rostro,
se hace latente tu recto proceder,
hacemos pueblo en tí en la madrugada,
y a cualquier hora sin que tu dejes de ser.
José Ángel Álvarez (el de la mi Delmina)
Y después de la comida agradable
cuando la tarde tranquila respeta,
en el calecho la soledad suave,
sujeta la puerta de esta ilusión.
Flores que se estampan en la pradera,
anuncian meses de gran atardecer
solamente tu abundas en la hiedra,
esa que te ha visto tan rápido crecer.
Paisanos que replican en tu rostro,
se hace latente tu recto proceder,
hacemos pueblo en tí en la madrugada,
y a cualquier hora sin que tu dejes de ser.
José Ángel Álvarez (el de la mi Delmina)