VIEJA CARICIA
Beso la piel del lirio en la ribera
y las heladas lunas de la fuente.
Beso el pulso lejano que en tu frente
puso la luz del día por bandera.
Pongo nubes de estrellas a tu vera,
y un vértigo de sueños que alimente
este amor que me nace de repente
como un pájaro loco en primavera.
Esta vieja caricia que renace,
al socaire del beso presentido,
me está pidiendo a versos que te abrace.
Y mi amor, amor mío, enardecido,
en quemar la distancia se complace
desde la medianoche del olvido.
Félix Antonio García Díez.
Beso la piel del lirio en la ribera
y las heladas lunas de la fuente.
Beso el pulso lejano que en tu frente
puso la luz del día por bandera.
Pongo nubes de estrellas a tu vera,
y un vértigo de sueños que alimente
este amor que me nace de repente
como un pájaro loco en primavera.
Esta vieja caricia que renace,
al socaire del beso presentido,
me está pidiendo a versos que te abrace.
Y mi amor, amor mío, enardecido,
en quemar la distancia se complace
desde la medianoche del olvido.
Félix Antonio García Díez.