Las conductas, pensamientos y estados de ánimos no sólo se alimentan de nuetras experiencias personales, familiares y sociales, sino también de aquello que ingerimos, que influye en la bioquímica cerebral.
Las últimas investigaciones sobre el nexo mente-estómago sugieren que comiendo mejor nos sentimos mejor, además de ahorrarnos visitas al médico...
Para lograr una alímentación sana y equilibrada, que nos permit acceder a la vitalidad física, espiritual y también psíquica, no sólo hay que contemplar qué comemos, sino tambien cómo lo hacemos.