Toi reventao. Agujetas hasta en las pestañas y gracias a una nube que intimidó al personal, que llegamos casi a la Bola del Mundo. Lo malo no fue subir (que también) peor fue bajar...
Jajaja... Toño, de cuantos Km. estas hablando y más en esas alturas sin el oxigeno que el cuerpo necesita