Hay tres maneras de lograr que se haga algo: hacerlo uno mismo, traer a alguien o prohibirles a los hijos que lo hagan.
Nunca se siente más seguro un niño que cuando sus padres se respetan.
El mejor legado de un padre a sus hijos es un poco de su tiempo cada día.
El mejor momento para mandar a los niños a dormir es cuando ya quieren hacerlo.
Las inclemencias del tiempo pueden destruir una casa, pero sólo el hombre puede destruir un hogar.
En la pista de baile, como en la vida, uno es tan bueno como su pareja
A los hijos no hay que preguntarles qué quieren de comer, salvo cuando ellos invitan.