El porvenir de un hijo es siempre obra de su madre.
Antes tenía seis teorías sobre el modo de educar a los niños. Ahora tengo seis hijos y ninguna teoría.
Hay un solo niño bello en el mundo, y cada madre lo tiene.
Mientras están vivos, nuestros padres son la frontera entre nosotros y la muerte. Cuando mueren, pasamos al primer puesto de la fila.
Un padre es un hombre que espera que sus hijos sean tan buenos como él hubiera querido ser.