CANALES: Una tarde en Santander...

Todas las mujeres tienen
en el ombligo una rosa
y un poquito más abajo
la cueva de la raposa.

Levántate aguardentera
y parte al monte bajero
y danos aguardiente
a mi y a mi compañero.

Ayer estuve en el molino
y a la molinera yo ví,
estaba llena de harina,
y yo se la sacudí.

Y que el cazador casado
procure no matar ciervos
porque se quedan en casa
la escopeta y los cuernos.

De qué sirve a un pastor
tener la mujer bonita
si de día no la ve
y de noche se la quitan.

Una tarde en Santander
robé un ajo a una tendera
y la justicia me obligó
a que el ajo devolviera.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Sí quieres vivir alegre,
cásate con un corneta
por la mañana diana
y por la tarde pandereta.