Hay ladrones a los que no se castiga, pero que nos roban lo más preciado: el tiempo.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Si quieres poner el hierro como cera hazlo en madera
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.