Entre penurias vagó la noche,
impregnada en vil tristeza.
Frío intenso en cuerpo y alma,
insigne compañero sin receta.
La pena se aferra en uno,
acampando a sus anchas.
El sufrimiento corre en sangre
por contagio entre mi gente.
Cuando todo a mejor vaya,
vendrán tiempos de cura.
Y entonces desde el sosiego,
aprenderemos lo que solo importa.
impregnada en vil tristeza.
Frío intenso en cuerpo y alma,
insigne compañero sin receta.
La pena se aferra en uno,
acampando a sus anchas.
El sufrimiento corre en sangre
por contagio entre mi gente.
Cuando todo a mejor vaya,
vendrán tiempos de cura.
Y entonces desde el sosiego,
aprenderemos lo que solo importa.