Me enteré de que te ibas cuando entré a ver sí faltaban mensajes míos, puesto que faltaban fotos, y me dio pena ver que estabas eliminando tus mensajes también. No soy nadie para opinar sin conocer, pero leo tus poemas y me pongo triste al tener que prescindir de tí. Coral, donde quiera que vayas, sé feliz. Un abrazo.