Estaban hablando dos ancianos, y el uno le dice al otro:
- ¿Tu qué haces cuando tienes frio en la noche para dormir?
Y el otro le contesta:
- ¡Es muy fácil!... cuando tengo frio, tomo una botella de hierro, la lleno de agua caliente y la meto debajo de las cobijas al acostarme.
Es una tradición de la familia… y tu… ¿qué haces?
Entonces el otro le responde:
-Pues mira, yo tengo un gato, cuando tengo frío lo meto debajo de las cobijas.
Si quieres llévatelo esta noche para que veas lo bien que calienta.
El anciano se llevo el gato, y al otro día se encuentran y el otro anciano le pregunta:
-Pero… ¿qué te ha pasado?... ¿Por qué estas tan rasguñado?
Entonces el otro viejo le contesta:
-Pues imagínate que anoche, como estaba haciendo tanto frío,
pues decidí recurrir a tu técnica con el gato, pero no entiendo que sucedió…
cuando le quise llenar de agua caliente… ¡El estúpido gato me empezó a arañar!
- ¿Tu qué haces cuando tienes frio en la noche para dormir?
Y el otro le contesta:
- ¡Es muy fácil!... cuando tengo frio, tomo una botella de hierro, la lleno de agua caliente y la meto debajo de las cobijas al acostarme.
Es una tradición de la familia… y tu… ¿qué haces?
Entonces el otro le responde:
-Pues mira, yo tengo un gato, cuando tengo frío lo meto debajo de las cobijas.
Si quieres llévatelo esta noche para que veas lo bien que calienta.
El anciano se llevo el gato, y al otro día se encuentran y el otro anciano le pregunta:
-Pero… ¿qué te ha pasado?... ¿Por qué estas tan rasguñado?
Entonces el otro viejo le contesta:
-Pues imagínate que anoche, como estaba haciendo tanto frío,
pues decidí recurrir a tu técnica con el gato, pero no entiendo que sucedió…
cuando le quise llenar de agua caliente… ¡El estúpido gato me empezó a arañar!
Nuestro amigo Pepito se presenta a la casa de la señora que vive en el primer piso, la cual anunció a todo el vecindario que se le escapó su canario ofreciendo una buena gratificación a la persona que lo encontrara, de repente llega Pepito y dice:
-Aquí está su pajarito señora, presentándole a un gato que había encontrado en la azotea.
- ¿Estás loco niño?, lo que me tras es un gato pulgoso.
-Sí, pero el canario está adentro señora.
-Aquí está su pajarito señora, presentándole a un gato que había encontrado en la azotea.
- ¿Estás loco niño?, lo que me tras es un gato pulgoso.
-Sí, pero el canario está adentro señora.
Un día sale un señor a pasear con su gatito atado a una cadena, en eso una señora se le acerca y le pregunta…
- ¿Araña?
Y el señor le responde:
No, es gato.
- ¿Araña?
Y el señor le responde:
No, es gato.