Era una sequia tan larga, tan larga, tan larga, que las vacas daban
la leche en polvo.
la leche en polvo.
Era un tio tan viejo, tan viejo, tan viejo, que su cumpleaños habia
expirado.
expirado.
Era una iglesia tan estrecha, tan estrecha, tan estrecha, que el
cura daba las hostias de canto.
cura daba las hostias de canto.
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