CANALES: No hay sol para los ciegos, ni tormenta para los sordos.

La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta

Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.

Ni el hombre conoce cien días de felicidad, ni la flor conserva durante cien días su color

No hay sol para los ciegos, ni tormenta para los sordos.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.